Sabías que…

historias del jamon ibericoCuando los Romanos se expandian por toda Europa, dejaron un montón de pistas y pruebas las cuales constatan la historia del jamón. Escritores Romanos como Plinio el Viejo describian así los productos del cerdo Ibérico:

«De todos los animales, el cerdo es el que mejor se aprovecha por sus carnes y derivados de charcutería, pues este animal, aunque no rinda ningún servicio durante su vida, compensa con exceso después de su muerte los gastos que ha costado su crianza. El cuerpo del cerdo ofrece alrededor de cincuenta sabores distintos mientras que muchos animales no ofrecen más que uno solo”.

Gracias a la constancia de estos escritos Romanos podemos establecer la cronología en el comercio, la gastronomía e incluso el uso médico del cerdo durante la Época comprendida entre el año 27a.C al 476 d.C.

También se encontraron en la península monedas romanas con forma de jamón, lo que nos indica la relevancia de nuestro preciado manjar. Y como no podía ser de otra manera, la gran capital del Imperio, Roma, nos da las primeras pistas evidentes del uso del jamón gracias a manifestaciones artísticas.

Más cercano a nuestra cultura, el escritor gaditano Columela, nos dejó el legado de todo el proceso biológico del cerdo, así como los modos de salar y conservar los jamones de los antiguos marranos, en su libro “VII”. Otros autores como Catón el censor o Apicio también recogen  recetas para cocinar el cerdo, llegando a describir la receta que se usaba en la época para conservar el jamón.

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