Diferencias entre los jamones

La fama del jamón ibérico es universal. Todos alaban su aroma, sabor y textura. Pero lo cierto es que dentro del ibérico podemos diferenciar entre varios tipos de jamones cuyo origen se encuentra, principalmente, en la alimentación del cerdo durante toda su vida.

El más codiciado es el ibérico de bellota, el que puedes encontrar en Sabores de Jabugo. Su alimentación se basa en las bellotas de la dehesa en las que viven en libertad durante el periodo de montonera (de octubre hasta febrero) además de hierbas y otros frutos. Tendrá que alcanzar un peso mínimo de 46 kilos y debe pasar en la montonera un mínimo de 60 días realizando un ejercicio que es fundamental para su sabor final.

El jamón ibérico de cebo de campo (antiguamente llamado “recebo”). Se tratan de cerdos ibéricos criados en libertad que aprovechan los alimentos que ofrece el entorno pero que son alimentados por pastos y pienso principalmente. Eso les hace perder sabor al igual que las infiltraciones de grasa serán ligeramente inferior a los del jamón ibérico de bellota.

Por último, cuando hablamos del jamón ibérico de cebo nos referimos a aquel en el que los cerdos son alimentados a base de piensos constituidos fundamentalmente por cereales y leguminosas hasta que alcanzan su peso óptimo. La principal diferencia con el de cebo de campo es que estos se encuentran en cebaderos y sin la oportunidad de ejercitar tanto sus músculos como los dos anteriores.

Para poder diferenciar cada uno de los tipos cuando vamos a los diferentes establecimientos tenemos unas referencias bastante fáciles. Los diferenciamos por estas etiquetas.

Etiqueta Negra: Jamón de Bellota 100% Ibérico
Etiqueta Roja: Jamón de Bellota Ibérico
Etiqueta Verde: Jamón de Cebo de Campo Ibérico
Etiqueta Blanca: Jamón de Cebo Ibérico

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